Pequeñas muertes


En un principio sentirás los dedos como animales pequeños cabalgando la dermis, el suspiro. Todo es cúmulo, túmulo, augurio.

Pétalos de insomnio y avena por lo alto, por las cumbres, en los techos de todos tus cuartos, habitaciones de hotel, hogares de lona militar. Asbesto.

Ya casi en la mitad estaré cubriendo tus lenguas, dientes, encías. Somos un pie sin piso, sin fondo posible. The ocean is the ultimate solution. Nunca abrirás la boca.

Hacemos las cosas que no nos permiten. Hasemos/Asemos/Asenos. Salimos de la caja. Saltamos sobre la caja. Tomamos litros y litros de agua y meamos litros y litros sobre el cartón de la caja. La caja siempre fue el carcelario. Our songbird keeper.

Luego de todo, vértigos. Cualquier intento de tregua es inútil: Muertosidades microscópicas por todas las caras del cuerpo. Manojo de truenos en la pituitaria. Cuerpos esponjosos que calzan. El universo. Te elevas. Nunca caes de nuevo. Suena el teléfono.





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