Calle Tocuyo espérame






Llegué tarde y ya los nosequiénes iban por la penúltima canción. Esa casa es un viaje, una herencia que algún político difunto de la era pulp Barquisimetana de los 60's dejó a su progenie inútil y moralmente incorrecta, quien afortunadamente la convirtió en un antro improvisado del rock, el alcohol, las drogas y las colisiones de hombros socialites de esta ciudad de olvidos. Esa quinta de ricos viejos decantaba en lo perfecto: Un cadáver hermoso y decrépito en medio de la pulida burguesía, y nosotros sus vísceras burbujeantes: Todos estaban allí, solos, desiertos, pero yo era el único que lo sabía. 

Yo no sé cuántas horas pasaron en ese caldo de cultivo paleolítico entre los videos, los marlboros, la guarapa de cocuy y las canciones de Pharmacy. 

-Coño, por qué todo suena tan duro, por qué este carajo (sedarme para que duermas bien sedarte amor y cariño) no me saludó, mierda, cómo Tito puede tocar tanto, marico, esa caraja era novia de mi amigo y ahora le gusta la cachapa, cuándo le salie(El rock, como la vida, no es más que un conjunto de encuentros y desencuentros, colisiones de partículas y divisiones minúsculas en billones de microeventos. Eso, querida, fuimos nosotros cada una de las veces que nos pensamos el uno al otro)ron dreadlocks a esta tipa, Este bicho era flaquísimo antes de irse de intercambio a Irlanda, por qué este pana no(I wanted to take you to places doesn't matter if i break) está en la tarima tocando también, será que p-

Entre los cualquiermierdismos que me atravesaban la cabeza, siempre tú. Atravesada, jodiéndome y alegrándome la entropía al mismo tiempo. Saléh te menciona, me dice gritado al oído que le hablaste de mí. Recuerdo aquél letrero, el de "no estamos distantes, estamos distintos". ¿Qué hacemos? ¿nos mandamos a nuestros yomismos a la mismísima puta que te parió y reacomodamos nuestra cosmovisión hasta volvernos los Bonnie And Clyde venezolanos?  Nos fugaríamos de todos los juicios y las miradas de escopetazo de nuestros amigos en tu Corolla azul, atravesando Perijá y escapando con todos los dólares de Cadivi a vivir cerca del Salar de Uyuni? Apago el cigarro y me río solo. Digo en voz baja: "Dame la seña".

Pero nada de eso pasará. Tú sabes que si nos viéramos luego nos volveríamos a desencontrar. Es tanto el peo como la alquimia de esta Danse Macabre que descubrimos en nosotros. 

Rodolfo apagaba los amplificadores, entre la gente se esparcía la noticia: Llegaron los pacos, nos fuimos todos. Cuento tres, llevo dos.


Nos volvimos a desconocer, morena.








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