Jodiendo el freno e Mano





Ambos sabemos
que pronto llegaré a la curva
de tus desfiladeros




y mis ganas de euforia 
son un Mustang Fastback del 69
de llantas lisas
                         y música chinomorenista





que me estamparé en el pavimento
un par de vueltas
y caeré al vacío


Pero,


             no te conmuevas




Llevo veinticinco eneros
muriendo múltiples muertes en el mismo lugar
y así me gusta romper a la nada




no te conmuevas
no te conmuevas




Si acaso escurre un beso para mí
y vete a seguir construyendo
tus acantilados


Vete a romper otros corazones, poeta.











2 comentarios:

periko dijo...

Y el Mustang tiene un coñazo en el capo de un poste de luz atravesado

Michelle Durán dijo...

eso si que tienen los poetas, rompecorazones en exceso .Saludos .