Introducción Cartesiano-Brechtiana del devenir personal



Confieso
que en las reducciones más primordiales
A exactitud matemática
No soy yo quien habita y mueve
Mis carnes

Me atrevo a afirmar que me invento espejos
Y los imagino
temblando de terror
De fractalizar las hebras
que me tejen

Mi tesis no es más
Que dos reflejos idénticos que se enfrentan.

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Tomado de "Autofantasmas: De hacer feliz a un antinfeliz y otras quimeras" de Juan Miguel Rojas.

2 comentarios:

Susan Urich Manrique dijo...

Nojoda, Juan... me quieres matar?

Elena Lechuga dijo...

espejos de prismas